La regurgitación se define como el paso del contenido gástrico de regreso a la faringe oral y es diferente del vómito, que se define como la expulsión del contenido gástrico retrógrado por la boca.1
El reflujo es la regurgitación involuntaria o “regreso” del contenido gástrico después de comer, y se presenta en aproximadamente el 20-25% de los bebés saludables.2,3
El reflujo y la regurgitación son más pasivos y no son iguales al vómito, que es cuando la leche sale a la fuerza del estómago del bebé.4 Los síntomas de reflujo y regurgitación son comunes en bebés, y suelen resolverse hacia los 12 meses de edad.4 Y aunque pueden ser preocupantes, son procesos normales que se pueden presentar por la inmadurez fisiológica del esfínter esofágico inferior.