La diarrea puede ser aguda o crónica y es fácil de identificar. La diarrea es un trastorno frecuente en los bebés y puede aparecer de manera repentina. La Diarrea aguda se define como tres o más evacuaciones sueltas o aguadas al día, con una duración de siete a diez días, con un máximo de 14 días.1
En los bebés, el cambio en la consistencia de las heces es mejor indicador de diarrea, que el número de evacuaciones. Por lo tanto, la evacuación frecuente de heces bien formadas no es diarrea, como tampoco lo es la evacuación de heces sueltas o pastosas en bebés que reciben lactancia materna.2 Por lo tanto, hay que preguntar cómo es la consistencia de las heces del bebé y el número de evacuaciones al día.
Durante los primeros meses, los bebés suelen tener evacuaciones amarillentas y frecuentemente sueltas. Esto es perfectamente normal. Los siguientes casos son indicativos de un bebé saludable y no se deben confundir con diarrea.2,3
· Las heces normales o saludables de un recién nacido son sueltas y suaves
· Los recién nacidos evacúan con frecuencia, a veces después de cada alimento
· Los bebés que reciben lactancia materna suelen tener heces pastosas
La Escala de heces de bebés y niños pequeños de Bruselas (BITSS) está validada como instrumento confiable para la valoración de heces en niños que no han aprendido a ir al baño.4